Utensilios del horno
Conocemos el horno de casa Recallers de la mano de Maria Ricou de casa Recallers de Son, que nos explica el proceso de cómo se hacía el pan a través del análisis del horno y de los utensilios antiguos que se han conservado en perfecto estado en la casa gracias a la familia Infiesta Capdevila.
¿Cómo se hacía el pan?

Palas de hornear

Paleta de quitar la harina de la criba

Pastera
Primero se cogía la harina con la paleta de quitar la harina de la criba y se trasladaba a la pastera donde se amasaba la masada del pan. Nos lo explica ella misma en el siguiente audio:

Horneando el pan

Piedra mármol
Tampa del horno
La tampa del horno es la original y está hecha de hierro forjado. La bóveda del horno está hecha con piedra mármol que es una piedra que aguanta altas temperaturas. A continuación Maria Ricou nos explica cómo horneaba el pan:

Maria Ricou de Casa Recallers de Son

¡Dios haga más que nosotros!
Documentación que nos habla de los hornos del pueblo
En el pueblo de Son existe constancia de la existencia de diversos hornos desde 1669, según el Capbreu de les Valls d’Àneu. En aquella época eran hornos privados; el documento especifica que no había hornos comunales y que cada vecino podía construir el suyo en su propia casa.
Posteriormente, sin embargo, sí consta que al menos un horno de pan pasó a ser de utilidad pública, propiedad del Comú de Son.
El «Comú» era el conjunto de tierras y bienes de uso colectivo de un pueblo, como podían ser los bosques, los pastos, los caminos y las aguas. Pero también formaban parte de él los edificios comunales, como molinos, hornos, tiendas y la taberna. Se trataba, básicamente, de aquellas infraestructuras esenciales para garantizar la subsistencia y el funcionamiento de la comunidad. Los representantes del Consejo de Son eran los encargados de administrar el patrimonio del Comú, que no pertenecía a un propietario individual, sino al conjunto de los vecinos.
En los documentos posteriores al Decreto de Nueva Planta (1714), durante el reinado borbónico, las instalaciones del Comú también recibirán la denominación castellana de «Propios y Arbitrios». Los «Propios» eran los ingresos municipales ordinarios procedentes de los bienes comunales o patrimoniales, mientras que los «Arbitrios» eran los impuestos municipales extraordinarios, de carácter impositivo, que gravaban el uso de estas instalaciones.
En 1769 encontramos un documento que hace referencia a ello. Se trata de un contrato de arrendamiento en el que consta que Manuel Verdié arrienda un horno para cocer pan y se especifica el precio: veinte libras, cantidad que debía pagar anualmente al pueblo en concepto de arrendamiento. Siguiendo la misma fórmula, encontramos otro contrato de arrendamiento de 1782 en el que Antonio Juclà, de Son, en representación del Ayuntamiento de Son, relaciona los «propios y arbitrios» del pueblo. Ese año consta que el arrendamiento del horno de cocer pan estaba a cargo de Jaume Farrer, también por un importe de veinte libras.
El contrato de arrendamiento era anual y estaba sujeto a una Taba d’arrendament, que especificaba tanto las obligaciones del arrendatario del horno como las normas de su funcionamiento.
Gracias a esta documentación, fechada en 1795, sabemos que el arrendatario del horno se comprometía a permitir que los vecinos fueran a amasar y cocer el pan. Su responsabilidad consistía en mantener el horno siempre caliente, con las brasas preparadas para la cocción. Asimismo, se especifica que «l’arrendador dega mantener los forns de pales, taules i tapes».
Los vecinos pagaban por su utilización con una parte proporcional del pan que cocían: «Vol lo Comú que tots els particulars que pastaran al forn de la Vila degan pagar dos lliuras de pa per quarter a exepció del que tenen franquesa».
El documento también establecía una multa de 125 libras para toda persona que utilizara el horno sin permiso del arrendatario. Asimismo, imponía una sanción a quien causara daños al horno: «Vol lo Comú que qualsevol invividuo que done dany als dits forns se tornarà a sas costas i 3 dies de presó».
- Fotografía portada: antiguo horno de Casa Recallers
-
Fotografías realizadas por gentileza de la familia Infiesta Capdevila
-
Audios originales por gentileza de Maria Ricou
-
Fotografías, audios e investigación histórica realizada por Clara Anyó