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QR EL MUNDO DE LA ENERGÍA

Los molinos hidráulicos

En el mundo medieval de las Valls d’Àneu los molinos hidráulicos fueron de especial interés económico dada la necesidad de moler el grano. En Son se cultivaba trigo, cebada y centeno. El oficio de molinero fue una especialidad particularmente presente en el pueblo de Son, dada la fuerte pendiente del río Tinter en casi todo el pueblo por el lado del cauce.

Los aserraderos

También los aserraderos, presentes en muchos pueblos de estos valles, utilizaron la energía hidráulica para el aprovechamiento de la madera, tanto en la fabricación de tablones y vigas empleados en la construcción de casas y cobertizos como para paredes de separación interior y la realización de mobiliario. Por desgracia, el aserradero de Son fue destruido en un incendio durante los años 50 del siglo XX.

Alós d’Isil

Àrreu (desaparecida)

Aurós

Los talleres

En Son tenemos constancia de la existencia de antiguos talleres de carpintería muy apreciados por la calidad del mobiliario, lo cual aún hoy podemos apreciar.

Arcón

Armario

Mesa plegable

Los molinos de Son

En el “Capbreu de les Valls d’Àneu” de 1669 en Son constan cuatro molinos.

Hasta mediados del siglo XX en el pueblo coexistieron dos molinos; La Mola Vella y el Molí de Montoliu.

Como caso excepcional, en Son se conserva una central eléctrica de los años sesenta, así como el molino harinero. Ambos ejemplos en perfecto orden de funcionamiento (ESPACIO NO VISITABLE).

Desde 1962, la familia Montoliu es la propietaria y gracias a la transmisión entre generaciones y una extraordinaria dedicación en el mantenimiento, tanto de la central como del molino, en Son se conserva un ejemplo de aprovechamiento de la energía hidráulica tradicional.

Manolo de Montoliu, el último molinero de Son: