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QR LA AVENTADORA

La aventadora es un vínculo con la imagen del mundo de Son anterior a la economía basada en la producción lechera. Esta transformación fue posible a partir de la década de 1970 con la creación de las cooperativas lecheras y la recogida diaria de leche fresca en los pueblos del Pirineo. El paisaje que contemplamos hoy, con prados de siega y bosques que rodean el pueblo, es fruto de aquella época.

Antes, sin embargo, toda la solana y la umbría estaban cultivadas. Trigo, centeno y cebada, productos básicos para la subsistencia, pasaban por la aventadora, que servía para separar el grano de la paja. El molino del pueblo era fundamental para moler el cereal, y la ganadería estaba formada por ovejas, mulos y yeguas, además de un importante rebaño de más de quinientas cabras en todo el pueblo. Las cabras mantenían limpios los caminos y el ganado se llevaba durante el verano a los pastos de Teso y del valle de Cabanes.

Los bosques se aprovechaban mediante talas periódicas que alimentaban las arcas del Ayuntamiento de Son, proporcionaban leña para calentar los hogares y cuyos mejores troncos se llevaban al aserradero del pueblo, donde la madera se transformaba en vigas y tablones.

La economía era muy distinta y, a través de un ventador hoy en desuso, podemos comprender cómo cambiaron el paisaje y todo un mundo que ha desaparecido.

Voz de Joan Fayàs

Casa Cabré de Son. Explicación del Ventador

Retrat de Joan Fayàs, de Casa Cabré